Pisos PVC

 

El suelo de PVC o suelo vinílico es un tipo de revestimiento plástico continuo utilizado en lugares que precisan una limpieza frecuente.

El suelo de PVC es el sustituto moderno del linóleo, pues su instalación y propiedades son muy similares, siendo el vinilo un material más resistente y duradero, además de su mejor comportamiento ante el fuego.
Como ocurre con la mayoría de productos sintéticos, las propiedades de este material pueden variar mucho en función de su composición química y del proceso de fabricación. Sin embargo, como características comunes a los suelos de vinilo o PVC se pueden mencionar la buena resistencia a la abrasión, la impermeabilidad, y la fácil limpieza. El suelo de PVC puede clasificarse en dos grandes grupos: suelo continuo (flexible) y suelo de losetas (rígido).

Los suelos continuos de PVC son láminas muy finas (1-4mm), por lo que pueden colocarse sobre pavimentos preexistentes. Sin embargo, el requisito más importante para conseguir un buen acabado con este material es que el soporte esté bien firme y nivelado. En obras de reforma, si el pavimento preexistente está en buenas condiciones, se aplica una fina base de mortero autonivelante para eliminar cualquier pequeño desperfecto. Si el suelo no está en buen estado es necesario sustituirlo o verter una capa de hormigón. En obra nueva, una práctica común para conseguir una superficie perfectamente lisa y nivelada es colocar primero un suelo de terrazo o granito que posteriormente se pule in situ.